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Apreciable Amigo del Sagrado Corazón, El pasado noviembre, el Papa Benedicto XVII nos bendijo con una encíclica sobre la virtud de la esperanza. El mes pasado, en una homilía en Washington, él dijo que su visita a los Estados Unidos fue hecha para ser un testimonio de "Cristo, esperanza nuestra." El Papa nos recuerda que "los americanos han sido siempre un pueblo de esperanza" y que "la esperanza, la esperanza en el futuro, forma parte hondamente del carácter Americano." Y continúo diciendo que: la virtud cristiana de la esperanza -la esperanza derramada en nuestro corazón por el Espíritu Santo, la esperanza que purifica y endereza de modo sobrenatural nuestras aspiraciones orientándolas hacia el Seúor y su plan de salvación, esta esperanza ha caracterizado también y sigue caracterizando la vida de la comunidad católica en este País. Esta esperanza no debe ser estéril. Es una virtud dada en el Bautismo por el Espíritu Santo, una virtud que puede y debe cambiar nuestras vidas. Quien tiene esperanza ha de vivir de otra manera. Que ustedes, mediante sus plegarias, el testimonio de su fe y la fecundidad de su caridad, indiquen el camino hacia ese horizonte inmenso de esperanza que Dios está abriendo también hoy a su Iglesia, más aún, a toda la humanidad: la visión de un mundo reconciliado y renovado en Jesucristo, nuestro Salvador. A Él honor y gloria, ahora y siempre. Amén. ¡Que gran desafío es esto para cada uno de nosotros! Oremos unos por los otros para que seamos más concientes de los regalos de Fe, Amor y Esperanza. Abramos nuestros corazones al Espíritu Santo para que podamos ser fortalecidos para que podamos vivir nuestra fe más de lleno y lleguemos a conocer Su paz y alegría. De parte de los Sacerdotes del Sagrado Corazón, quiero agradecerle por su amable amistad. Es sólo a través de su generoso apoyo que somos capaces de predicar el mensaje del amor de Cristo y de dar verdadera esperanza para los pobres y los necesitados. Le aseguro que usted y sus intenciones serán recordadas en nuestras Misas y oraciones diarias. Que el Sagrado Corazón de Jesús le guarde a usted y los suyos libres de todo peligro. ¡Que el le bendiga con su paz y alegría, hoy y siempre! Agradecidamente en Cristo, Padre Paul, SCJ Cada mes el Padre Paul enviará un nuevo mensaje a las personas inscritas en nuestra lista de E-Mail. Este mensaje será publicado aquí. Si usted desea solicitar E-Mail o correspondencia tradicional de nosotros por favor visite la página "Incluya su nombre en nuestra lista". |
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